cáncer de próstata

cáncer de próstata

Como es sabido, la próstata es una glándula presente en el sexo masculino, la cual forma parte de su sistema reproductor. Está ubicada debajo de la vejiga y produce el antígeno prostático específico (PSA) así como otros compuestos que constituyen el líquido seminal, para facilitar el desplazamiento de los espermatozoides en búsqueda de la fecundación.

En los tejidos de dicho órgano pueden llegar a desarrollarse células malignas (cancerosas), produciéndose el cáncer de próstata; el cual ocupa el tercer lugar como uno de los más frecuentes entre la población masculina alrededor del mundo. Sin embargo, esta patología tiene la particularidad que al realizarse su detección temprana presenta altas probabilidades de éxito y puede curarse totalmente.

Cancer de Prostata en Panamá

Como primera referencia, es importante acotar que el cáncer de próstata puede ser silencioso y no presentar ninguna sintomatología en principio; no obstante, a medida que avanza puede tener alguna o varias de las siguientes condiciones:

  • Disfunción eréctil
  • Presencia de sangre en orina y/o líquido seminal (hematuria / hematospermia)
  • Micción frecuente (polaquiuria)
  • Urgencia miccional
  • Dificultad para orinar (disuria)
  • Micción interrumpida o que requiere esfuerzo
  • Dolor en los huesos y molestia en la zona pélvica

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existe mayor probabilidad de desarrollar cáncer de próstata entre hombres de raza negra

En principio, es probable que resulte complejo diferenciar una hiperplasia prostática (benigna) y el cáncer de próstata solo por su sintomatología.  Para ello debe realizarse el tacto rectal que permitirá detectar presencia de nódulos sugestivos de cáncer y el tamaño de la glándula (que normalmente debe ser similar a una nuez); requiriéndose también un análisis de sangre llamado PSA para evaluar los niveles del antígeno prostático específico en el paciente.  Una vez realizados ambos procedimientos, el médico podrá evaluar si existen probabilidades de cáncer y normalmente se recurre a una biopsia para confirmar el diagnóstico.

Para realizar la biopsia se realiza un mapeo por ultrasonido que permite realizar la toma de muestra en diferentes puntos de la próstata con una aguja especial a través de la pared del recto. No obstante, en la actualidad también existe la resonancia magnética nuclear multiparamétrica que emite imágenes sugestivas de cáncer y puede orientar con más precisión los lugares donde debe realizarse toma de muestra para análisis.

El tratamiento de esta patología dependerá de cuan agresivo sea el cáncer o el grado de avance que tenga en el paciente. Los casos con buen pronóstico y que representan bajo riesgo, pueden no requerir tratamiento y el médico se limita a la llamada “vigilancia activa” con resonancia, biopsias, exámenes de sangre y tacto rectal periódicos. Cuando el cáncer ya representa un riesgo medio – alto, se evalúa la cirugía de extirpación de la glándula prostática (prostatectomía radical) y se aplican otros procedimientos convencionales como la radioterapia, quimioterapia y terapias hormonales, según cada caso. Existen otros métodos más recientes como la crioterapia y la inmunoterapia que también pueden ser aplicados a discreción del especialista.

El cáncer de próstata puede presentar algunas complicaciones específicas:

  • Incontinencia, la cual puede ser tratada con medicamentos, sonda o cirugía.
  • Disfunción eréctil, en consecuencia a métodos como la radiación, tratamientos hormonales o cirugía.
  • Metástasis. Al igual que otro tipo de cáncer, puede llegar a diseminarse a otros órganos próximos como la vejiga e inclusive viajar a través del torrente sanguíneo invadiendo otras partes; lo cual complica las probabilidades del paciente.

Existen varios factores de riesgo para esta enfermedad, siendo el primero de ellos la edad. El 80% de los casos se presenta en hombres mayores de 65 años, siendo por ello recomendado el chequeo de próstata a partir de los 50 años. Por otra parte, los antecedentes familiares representan un riesgo genético hereditario que puede condicionar su aparición, con mayor probabilidad entre aquellos hombres que tienen familiares directos en primer grado de consanguinidad que han desarrollado cáncer de próstata, mama u ovario; por lo cual se recomienda iniciar los chequeos médicos a una edad más temprana.

Paciente con Cáncer de Próstata

Los hábitos alimenticios también son importantes a la hora de referir riesgos, ya que la obesidad se encuentra entre los factores que complican muchos tipos de cáncer; por ello resulta sumamente importante mantener una alimentación sana y controlar el aumento de peso.

Otro aspecto a considerar es el origen étnico o racial del individuo. Se desconocen las razones, pero existe mayor probabilidad de desarrollar cáncer de próstata entre hombres de raza negra; los cuales tienden a ser también más agresivos, se presentan a una edad más temprana y su crecimiento es mucho más rápido.

Así pues, algunas recomendaciones finales para contribuir en la prevención de estos casos son:

  • Realizar cambios en los hábitos alimenticios, asegurando una dieta balanceada, reduciendo el consumo de grasas e incrementando la ingesta de verduras, frutas, cereales y legumbres.
  • Asegurar la práctica deportiva durante la semana. La actividad física contribuye en la disminución de la obesidad y en general mejora tanto el estado de ánimo como de salud en las personas, por lo cual es recomendable ejercitarse tantos días a la semana como sea posible.

Evitar la automedicación. Existen fármacos que pueden generar las condiciones propicias para el desarrollo de diversas enfermedades, entre ellas el cáncer. Por ello es sumamente importante contar con la asesoría médica y solo consumir aquellos medicamentos que son requeridos y realizarlo bajo estricta vigilancia de un especialista.