Cálculos Renales

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Cálculos Renales

Se presentan en el escenario en el que los riñones reciben demasiada cantidad de una sustancia específica que no son capaces de diluir y expulsar a través de la orina. Entonces, estas formaciones que contienen esas sustancias que el cuerpo no logra expulsar se compactan y se alojan en las vías urinarias, es decir, los riñones, la vejiga, el uréter. Se les llama cristales, ya que es la forma pura de la sustancia, las composiciones más comunes son el oxalato de calcio y el fosfato de calcio; aunque también encontramos compuestos de ácido úrico. Existen diversos factores que pueden estimular la presencia de estas masas endurecidas, no solo se trata de la ingesta de las sustancias (la dieta), también pueden aparecer gracias a factores ambientales o hereditarios.

Si tú o tu pareja presenta los síntomas de esta patología acude de inmediato al urólogo, no dejen pasar la oportunidad de mejorar la calidad de vida de ambos mediante un tratamiento médico prescrito por un médico profesional.

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Principales síntomas de los cálculos renales

Estos son los síntomas más comunes que indican la presencia esta enfermedad. Dependiendo del lugar en el que se encuentre la malformación tendrá unos efectos diferentes en el cuerpo de la persona, por ejemplo: podemos tener cálculos pequeños o medianos a nivel renal que no generan síntomas porque no obstruyen las vías urinarias, pero una vez que ese cálculo se mueve y obstruye los canales se empiezan a manifestar las molestias. Las primeras manifestaciones de que los cristales se han desplazado a las vías urinarias son:

  • Dolor: por la presión que se genera cuando la orina no puede salir con normalidad y drenar la vejiga.
  • Orina con sangre.
  • Náuseas, vómitos y cólicos.
Cálculos renales
Las piedras se alojan inicialmente en la fosa renal o en el abdomen y bajan progresivamente hacia la vejiga, cuando está muy cerca de la misma empiezan otros síntomas como urgencia para miccionar, ardor o dolor durante el acto y hematuria.

Prevención y cuidados

Las medidas de prevención tienen que ver directamente con los factores que lo están predisponiendo, como antes mencionamos pueden ser factores, ambientales, genéticos o de la dieta. Más que todo en la región panameña podemos notar que existe la presencia de un clima cálido, en donde la gente acostumbra a tomar muchos refrescos embotellados con altos niveles de azúcar y poca agua. Entonces, debemos cuidar nuestras elecciones sobre lo que ingerimos con frecuencia, para asegurar que mantengamos una buena hidratación, que, a su vez, ayude a nuestros riñones a mantenerse saludables y a diluir los cristales. También debemos moderar el consumo de alimentos que tengan un alto grado de sal o de calcio, evitando el colapso de la función renal. Todos estos factores van a interactuar para que la formación de las piedras sea cada vez menos probable.

Existen sustancias que se consideran inhibidoras de los cristales renales como el citrato de potasio que puede ayudar especialmente en los casos en los que ya se ha logrado expulsar o diluir la piedra y lo que se busca es evitar la reaparición de la misma en el organismo.

Tratamientos

El tratamiento de las litiasis urinarias también depende de la localización de las piedras. Las terapias en la actualidad suelen hacerse de maneras muy poco invasivas con la ayuda de instrumentos endoscópicos que ingresan por las vías urinarias y llegan al riñón para pulverizar las piedras con rayos láser. Sin embargo existen distintos tipos de tratamientos que varían dependiendo del tamaño, posición, composición y dureza de las malformaciones.

Algunos de los procedimientos que se utilizan son:

Procedimiento percutáneo:
Consiste en introducir un aparato desde el exterior, a través de la piel y hasta el riñón, en donde se fragmenta la piedra.
Extracción ureteroscópica:
La idea con este procedimiento es entrar por la vía urinaria con un ureteroscopio que es un tubo muy delgado que tiene una cámara tubular en la punta y con el que se puede acceder al riñón para la fragmentación de las piedras.
Terapia con ondas de choque:
Para los pacientes con problemas de índole renal o vesicular, finalmente los fragmentos más pequeños se expulsan sin dolor a través de la orina.

Actualmente, las terapias van muy enfocadas a la pulverización o eliminación de los cálculos por medio de calor (láser) y posteriormente se debe llevar un plan preventivo de alimentación e hidratación para evitar la reaparición de las piedras en el cuerpo.

Importante: esta afección no debe tomarse a la ligera ya que puede ocasionar daños graves a los riñones si está en una etapa muy avanzada. Tenga la precaución de mantenerse hidratado y cuidar la alimentación, que tiene mucho que ver con el problema. Los alimentos que se restringen de manera inmediata a los pacientes debidamente diagnosticados son los lácteos.

Asiste a una consulta con un médico profesional para tratar los cálculos renales y recibir la asistencia especializada que esta enfermedad requiere. Puedes agendar una cita con un urólogo que trata las afecciones del tracto urinario y puede ofrecerte un diagnóstico y un tratamiento.